Benidorm Fest: Mi gran boda Rigoberta

28 Ene, 2022

Segunda resaca emocional consecutiva provocada por el Benidorm Fest, que anoche completó su cartel de artistas. Definitivamente, esto de celebrar las semifinales una detrás de otra se acaba convirtiendo en una montaña rusa con más loops que las volteretas de Arman de Unique.

Durante las últimas semanas previas al Benidorm Fest habíamos hablado de varias combinaciones que podían darse en ese duelo a dos Tanxugueiras-Rigoberta Bandini que se venía pronosticando desde hace tiempo: que ambas candidaturas convenciesen, que las dos pinchasen o que una solo pinchase. Escenario que parece confirmarse, este último, después de la victoria con bastante claridad de Paula Ribó y su grupo durante la segunda semifinal.

Ya sabéis que nosotros estamos viviéndolo todo desde el interior del pabellón, por lo que a veces la sensación que tenemos puede diferir y distorsionarse respecto a lo que llega a la gente por televisión.

Pero lo de anoche en Twitter fue una detrás de otra: chiquillo, que no dimos ni una. ¿Qué decíamos que Marta podría colarse en la final? Se decía que el directo se escuchaba regular. ¿Qué nos gustaba alguna actuación? En televisión se veía estático.

En lo que no es posible equivocarse es poniendo las ruedas de prensa de este Benidorm Fest. En cada oportunidad surgen memes a cholón y la conversación con los cuatro ganadores de la segunda semifinal no fue menos con el ordenador de Gonzalo Hermida. Las narrativas paralelas que van surgiendo en un certamen también ayudan a construir marca y nuestra preselección va teniendo un carisma muy español. Y lo digo en el mejor sentido de la palabra.

Rigoberta Bandini – ¡Ay, mamá!

Meterse en Twitter anoche era entrar en dos mundos completamente opuestos: los que estaban encantados con todo lo que estaban viendo y otros que estaban horrorizados. Bueno, también había gente en el medio, pero no quedaba tan poético.

Lo cierto es que la experiencia de Rigoberta en directo y por televisión son dos cosas completamente distintas, pero mantengo lo que dije ayer durante los ensayos: hace un homenaje a la feminidad desde una visión pasional y por momentos hasta satírica. La gran boda de Rigoberta, que no griega, navega entre Dady Freyr (Islandia 2020/21) y Laka (Bosnia y Herzegovina 2008), y creo que ese es su principal fuerte: que polariza.

Veremos si de cara al sábado termina de certificar su victoria.

Rayden – Calle de la llorería

La comunión de Rayden con Javier Pageo nos ha dado una actuación que se queda para la historia de las preselecciones españolas. Lleno de detalles, referencias y guiños sutiles, “Calle de la llorería” es un espectáculo digno de ver por televisión y que ha tenido la malísima suerte de que hayamos convertido esto en una batalla a dos durante los últimos compases previos.

David -nosotros lo podemos llamar así, que es colega- está pletórico en la actuación y destila carisma por los cuatro costados. Eso era previsible y explica por qué es top tier en lo suyo en España. Pero no solo es él, también es su banda. Encima de ese escenario no había nada que no aportase a la actuación de Rayden. Y eso es de quitarse el sombrero.

XEINN – Eco

No soy público objetivo de este tipo de candidaturas, lo reconozco. Aun así, es de valorar que todo su equipo crease un concepto cerrado durante toda la actuación con el que parte del público podía conectar, con una referencia clara a “Hello” de Mohombi en el juego pantalla-truco de magia.  

Este “homenaje” a la máquina del tiempo está pilotado por un XEINN que estuvo más seguro vocalmente que en ocasiones previas y al que la puesta en escena le permite no tener que estar preocupado de una coreografía complicada que pudiese complicarle la vida cantando.

Gonzalo Hermida – Quién lo diría

Si alguien está viviendo una montaña rusa de emociones desde que aterrizó en Benidorm, ese fue Gonzalo Hermida. El gaditano ha pasado de tener opciones a clasificarse en una semifinal muy abierta, a ver cómo no podía actuar, a entrar en la final por la puerta grande: ganando el jurado demoscópico.

Evidentemente no vamos a valorar el videoclip, que esto no es el Eesti Laul 2022. Pero sí que hay que analizar un hecho muy claro: si pides una representación de la sociedad española, Gonzalo tiene un nicho de mercado y va a funcionar entre ese público objetivo. Nos guste más o menos. ¿Qué está superpoblado el mercado español de artistas de un perfil similar? Sí. ¿Qué “Quién lo diría” está hecha con una sensibilidad que le permite conectar con esa persona que puede comprar su música después de este Benidorm Fest? También.

Las eliminadas: Marta Sango, Javiera Mena y Sara Deop

En otra gran cagada épica de esta temporada, este que os escribe pronosticó que la primera semifinal sería la complicada y la segunda al final sería un paseo para la pareja Rigoberta-Rayden, sin más. Pero lo cierto es que conceptualmente, la mayoría de actuaciones de anoche estuvieron un peldaño por encima respecto al miércoles.

Este fue el caso de Marta Sango y Javiera Mena, que venían con ideas muy claras que se trasladaban en cámara desde minuto uno. Da pena que por televisión no se escuchase todo lo bien que nos daba la sensación en el estadio, porque especialmente la actuación de Marta creo que aprovechó todas las armas del repertorio Sango para poder aspirar a la final con esta canción. Lo que sí ha demostrado la malagueña es que, sea la canción que sea, ha conseguido construir su marca y la tiene clara, dejando su impronta en el escenario de Benidorm.

Apena ver cómo una figura de la talla de Javiera Mena ha sido completamente ignorada por los tres grupos de votación de este Benidorm Fest. Quizás el hype creado por la campaña de comunicación de Javiera, que ha sido completamente brillante, nos daba la impresión de tener un pase asegurado que nunca fue así. Complejidad en una actuación que quizás se hacía lenta al principio, pero que a partir del puente se convertía en esa “epilepsia bollera” que prometía la chilena. Aquí sí que hizo falta mucho más trabajo de realización, eso sí, para que la parte del final fuese completamente frenética.

Sara Deop le puso ganas y le puso intención, pero se quedó muy por debajo del nivel de la competición. Y al final, acabó pasándole factura. Una lástima porque daba la impresión de haber sido todo montado a última hora, frente a otros artistas que llevaban trabajando mucho tiempo con sus equipos.

 ¡Ah! Y antes de cerrar, no hemos dicho nada sobre la audiencia. Pero quién lo diría que cuando haces un buen trabajo previo la gente va a interesarse por tu producto, ¿eh?

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