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  • Menuda fiesta con Blas

    Menuda fiesta con Blas

    Blas no cantó, la gente se enfadó, unos singles presentó y todo el mundo se hartó; perdón en las redes pidió y a duras penas convenció.

    Tras la cancelación de Eurovisión 2020 por la crisis del coronavirus, han sido muchas las alternativas al certamen presentadas por las televisiones públicas de los distintos países participantes, así como por los organizadores de las fiestas eurovisivas anuales más importantes.

    Una de ellas, la #PrePartyESatHome, organizada por los compañeros de la web eurovision-spain.com, tuvo que realizarse de forma online por la imposibilidad de hacerlo de forma presencial. Una fiesta en la que estuvo presente Blas Cantó, nuestro representante este año en el festival, pero no como a todo el mundo le hubiese gustado.

    El primer no

    El artista murciano intervino apenas unos instantes en la emisión de la gala en línea para presentar un vídeo sobre la historia del concurso. Sin embargo, no interpretó ‘Universo’, la canción con la que iba a acudir a Róterdam, ni en ese momento, ni en ningún otro, algo que enfureció a los eurofans.

    Bien es cierto que en el cartel del evento web no aparecía el nombre de Blas como uno de los artistas ejecutantes, sino que su rol se limitaría única y exclusivamente a conducir la gala junto a otros cantantes como Barei y Krista Siegfrids, o Víctor Escudero, comentarista del festival para RTVE y miembro de eurovision.tv.

    A pesar de esto, fueron multitud de eurofans los que mostraron su descontento en redes sociales a la finalización de la velada, sorprendidos ante la no aparición del cantante de Ricote. Uno de los miembros del medio organizador publicó que el artista había alegado no tener los medios suficientes para llevar a cabo una actuación a la altura, algo que no pareció convencer a los seguidores más enfervorecidos del eurofestival. Mientras tanto, el principal protagonista de la historia parecía hacer oídos sordos a todo lo que se decía de él.

    Un nuevo golpe

    Lejos de calmarse, el enfado de los eurofans fue a más cuando Blas Cantó anunció un directo de Instagram junto a la también artista eurovisiva Pastora Soler (España 2012) para presentar por primera vez ante los medios su colaboración en el tema ‘Mi luz’ de la cantante sevillana. Si no tenía los medios suficientes para cantar en la #PrePartyESatHome… ¿cómo es que podía hacer un directo de Instagram para esta causa? ¡Bronca!

    Para rematar

    La reacción del eurofanato no se hizo esperar, pero la gota que colma el vaso cayó, y lo hizo después de que Blas volviese a recurrir a las redes sociales para presentar un nuevo single, esta vez junto a la estadounidense Kelly Clarkson. ‘I Dare You (Te reto a amar)’ es el título del tema que desató la ira de los fans de Eurovision, que no podían comprender cómo Blas podía estar haciendo promoción de colaboraciones en temas con otros artistas, pero nada de ‘Universo’, ni del festival, ni de su ausencia en la #PrePartyESatHome, ni de nada de nada.

    Después de anunciar en Twitter que lo que padecía realmente era un problema de ansiedad que no quería dar a conocer por tratarse de una situación difícil e incómoda por la que ya había pasado en ocasiones anteriores, Blas no pudo soportar los continuos ataques de un sector eurofan poco comedido y por qué no decirlo, con muy pocas luces también, que recurría constantemente a los insultos hacia el cantante para mostrar su disconformidad con la situación.

    Esto llevó a Blas Cantó, quien recordemos volverá a ser el representante de España en Eurovisión 2021 tras la aprobación del ente público, RTVE, a cerrar su perfil en la red social del pájaro azul, probablemente con el objetivo de no leer más mensajes dañinos en mitad del duro momento que parece estar atravesando.

    Y por fin se manifestó

    Instagram fue la red social elegida por el cantante murciano para expresar lo que realmente le estaba sucediendo. A través de unas capturas de la aplicación de notas de su teléfono, Blas explicaba por qué no se sentía con fuerzas de cantar ni de realizar ninguna otra actividad promocional relacionada con ‘Universo’ ni con el eurofestival.

    Por el contrario, el exmiembro del grupo Auryn aseguraba estar pensando en el futuro y mediante la frase «y cantaré, cantaré, cantaré», dejaba entrever que volverá con más fuerza para dejar bien alto el pabellón español el próximo año en Róterdam, sede de Eurovisión en 2021.

  • ¿Te gustan estas canciones? A mí, no

    ¿Te gustan estas canciones? A mí, no

    Para abrir la serie de numerosos posts que iré publicando en este maravilloso nuevo espacio, he optado por derramar algo de odio sobre algunas canciones de Eurovisión que, por lo general, agradan a todo el mundo, pero oye, a mí no tanto.

    ¡Hola! ¡Bienvenidos a la recién estrenada web de ‘Eurovisión y esas movidas’! No podía comenzar esta nueva aventura sin dar un poquito de caña. Así soy yo. Así somos realmente todos en el programa.

    Sé que no os va a hacer ninguna gracia que empiece por un tema del 2020, edición que, muy a nuestro pesar, no se va a celebrar por la dichosa crisis del Coronavirus. «Fai rumore» de Diodato, la candidatura que debía portar Italia al Ahoy de Róterdam, es sencillamente un coñazo.

    Sinceramente, no puedo comprender cómo en un festival con una selección musical tan variada como es el de San Remo, pudo ganar semejante bazofia cuando había auténticas joyas. No estoy diciendo que tendría que haber ganado «Musica e il resto scompare» de Elettra Lamborghini, no penséis mal, pero «Andromeda» de Elodie… pues igual sí. Michelle Zarrillo también llevaba, bajo mi punto de vista, un auténtico temazo con «Nell’estasi o nel fango».

    No puede ser que, de 23/24 canciones en liza, entre las tres superfinalistas solo hubiese una decente, «Ringo Star» de Pinguini Tattici Nucleari. Porque «Viceversa» de Francesco Gabanni era otro bodrio… difícil de tragar, ¿eh?

    ¡Hala! Ya me he calentado. ¿Veis? Si es que no se me puede dejar escribir así como así, darme carta blanca a mí es un auténtico peligro.

    Continúo con una propuesta que consiguió cautivar a gran parte del público en el año 2015. «A Million Voices» de Polina Gagarina se convirtió, no sé por qué, en casi un himno. La gente riendo, llorando, todas las emociones habidas y por haber, por lo visto, se desataban cuando escuchaban la melodía y la letra de la candidatura rusa en Viena.

    A mí la sensación que me dio cuando vi a esa señora enfundada en un vestido blanco vaporoso de anuncio de compresas, fue que la pobrecilla lo estaba pasando mal, tenía cara de susto a la par que estreñimiento, no sé, un poco cuadro. ¡Pues con todo y con eso quedó segunda! Alucinante.

    Claramente Rusia se vio beneficiada ese año por lo polémico de su actuación el año anterior con las hermanas Tolmachevy, abucheadas y boicoteadas en cierto modo por el público presente en el astillero danés tras las políticas que acababa de aprobar Putin con respecto a la homosexualidad en el país. Ver a Polina junto a Conchita en la green room… supuso una imagen muy potente en ese momento.

    No digo que eso hiciese que la chavala, que canta como los ángeles, lograse un segundo puesto gracias a eso, pero la canción no tenía absolutamente nada que la hiciese destacar sobre otras muchas que sonaron en aquella edición y que fueron injustamente maltratadas como «I’m Alive» de Elhaida Dani.

    ¡Seguimos para bingo! Y lo hacemos con una canción que quedó tercera en 2011, «Popular» del celebérrimo Eric Saade. Este tema… ¿por qué? Es la basicada pop máxima. Lo peor es que uno busca en las propuestas del Melodifestivalen ese año y tampoco es capaz de encontrar una alternativa decente a esta cosa tan simple, porque el «In the Club» que quedó segundo, era horrible también. En fin, que Suecia ese año pasaba por momentos terribles en el terreno eurovisivo y sorprendió con tal hazaña, que precedería a la victoria de Loreen en 2012 con «Euphoria».

    ¿Qué pasa? Que esto sentó un precedente en el festival y en los años siguientes a la actuación de Saade tuvimos que aguantar a sus homólogos en otros países, tales como Tooji con «Stay» por Noruega en 2012 —de las peores actuaciones que uno puede recordar—, o Ryan Dolan con «Only Love Survives», otro cuadro de comedor.

    Bonus tracks

    Para culminar esta primera columna de opinión, un 2×1. Volvemos a viajar hasta la Rusia de mi amado Philip Kirkorov para hablar de un íntimo amigo suyo y de dos canciones producidas por su persona. Sergey Lazarev representó a la nación más grande del planeta con «You’re the Only One» en 2016 y con «Scream» en 2019, cosechando dos terceros puestos. Y demasiado me parece.

    Maravillados, atónitos, de pasta de boniato afirmaron haberse quedado los eurofans al escuchar la primera de las candidaturas de Lazarev, un tema que, si bien está construido de forma adecuada, se reprodujo en el Globen con una puesta en escena calcada a la de Bielorrusia 2007 con Koldun y «Work your Magic» —también de Kirkorov— mejorada gracias a las tecnologías existentes en aquel momento. Es decir, copiarse a uno mismo, ¡válgame!

    De la otra, poco más que decir que una auténtica decepción. Ver a Sergey cantando el tipo de canción que es «Scream» —por no hablar del videoclip que, aún a día de hoy, sigo sin entender qué relación guarda con el tema—, la puesta en escena de Tel Aviv con el cargamento de espejos de Ani Lorak que Tamara Todevska supo aprovechar —¡y sin espejos! —.

    No me gusta usar la palabra sobrevalorado, pero en este caso no me queda más remedio, pues un producto que veo inflado por el público y que no llega realmente a transmitir, es artificial, hecho para aniquilar al rival… sin éxito, afortunadamente.

    Hasta aquí mi primera incursión en esta, la nueva web del Movidas que de todo corazón espero y deseo que disfrutéis tanto o más como nosotros haciéndola. Un trabajo de muchos meses, alentado, todo hay que decirlo, por la gran acogida que ha tenido nuestro podcast en tan pocos meses.

    ¡Gracias!