Autor: Carlos Pecharromán

  • Canciones eurovisivas que podrían sonar en un chiringuito de playa

    Canciones eurovisivas que podrían sonar en un chiringuito de playa

    Que digo yo, estamos casi a finales de agosto, y… ¿este año ha habido canción del verano? Si casi no ha habido verano, ¿no? ¡Cómo va a haber canción estival! Lo cierto es que ni siquiera sé si sigue existiendo una «canción del verano» como tal.

    No pasa nada, para eso he vuelto yo a la web del Movidas después de no sé cuánto tiempo, para traeros unos temitas eurovisivos que bien podrían sonar en un chiringuito de playa. Antes de eso, he de refrescaros (aprovechando que estamos en época de calorazo), en este caso la mente, con mi última entrada.

    Estaréis pensando que a qué viene este artículo tan sumamente tarde. Lo sé. El caso es que tenía en mente hacerlo para el inicio real del verano, pero las cosas estaban tan de aquella manera con la dichosa COVID-19 que… en fin. ¡Pero nunca es tarde si la dicha es buena! O eso dicen.

    Vamos a meternos en harina. Voy a presentar las canciones por orden cronológico. ¿Por qué? No hay una razón que suene convincente, pero justo antes de escribir estas líneas he pensado en lo curioso que es que, a pesar de que pasen los años, estos temas valgan todos para acompañar a un tinto de verano con limón. No sé, chorradas mías.

    ‘Fly on the Wings of Love’ – The Olsen Brothers – Dinamarca 2000

    Sí, la ganadora del Festival de Eurovisión del año 2000 abre mi lista de canciones veraniegas. No es especialmente fresquita para esta época, más allá de que su origen es Dinamarca, jeje, pero ¿quién no ha escuchado el summer remix bacalao version de esta canción? Yo creo que todos, y todos lo hemos dado absolutamente todo cuando ha sonado. Y por eso está aquí, básicamente.

    ‘Another Summer Night’ – Fabrizio Faniello – Malta 2001

    ¿Os digo la verdad? Esta canción está en la lista porque si no mis compañeros del equipo me matan. Yo no le veo ninguna relación con el verano más allá de que lleve esa palabra en el título, pero he de reconocer que tengo un cierto «cariño» a Fabrizio Faniello por una anécdota que me ocurrió votando en Eurovisión 2006, sí, mis tiempos mozos.

    ‘Loca’ – Arsenium y Natalia Gordienko – Moldavia 2006

    Algo parecido me ocurre con esta canción. Está, como podría no estar. El caso es que la vela de barco (o lo que quiera que fuese esa cosa) que metieron en la puesta en escena me ha dado vibes de verano, así como Natalia Gordienko vestida de azafata del Grand Prix, algo muy veraniego también. Por cierto, ¿habéis visto el Movidas Grand Prix?

    ‘La La Love’ – Ivi Adamou – Chipre 2012

    Vale, no me digáis que no habéis escuchado esta canción en algún garito/discoteca durante el verano porque si no lo habéis hecho… ese sitio merece echar el cierre para siempre. La de Bakú fue una edición de Eurovisión que trajo un montón de temazos veraniegos, tantos que me ha sido difícil escoger uno, y por eso he escogido dos. Sigue leyendo, sigue…

    ‘Zaleilah’ – Mandinga – Rumanía 2012

    ¡Ea! Este es el segundo. ¡Qué temarraquen! ¿Sí o no? ‘Euphoria’, ‘Aphrodisiac’… hay muchos, como he mencionado anteriormente, pero que de verdad suenen a verano y a calorcito, los que aquí recojo. Qué me gusta a mí una buena rumanada…

    ‘Fuego’ – Eleni Foureira – Chipre 2018

    ¿Estabais ya con la denuncia en la mano como Pilar Rubio? ¿De camino a los juzgados de Plaza Castilla, quizás? Que sí, hombre, que sí. ¿Cómo me iba a olvidar de la Foureira en esta lista? ¡Con la cantidad de temazos veraniegos que nos ha dado! ‘Fuego’ es el último de ellos, lo petó en Eurovisión 2018 y nos hartamos de escucharlo ese verano. He de meterlo aquí porque es el que guarda relación directa con el festival, pero tiene muchos más que recomiendo que escuchéis: ‘PSR’, ‘Άσε Με’, ‘Ραντεβού στη παραλία’

    Bonus track: ‘La venda’ – Miki – España 2020

    ¡ESPAÑITA! ¡UEEEEEEEEE! ¡CHARANGA! ¡VERBENA! Obviamente no podía cerrar este listado de canciones eurovisivas veraniegas sin meter algún tema patrio, y si me tengo que quedar con uno, escojo el de Miki escrito por Adrià Salas. Algunos diréis: «¿por qué no has metido ‘Dime’?». Pues muy sencillo, porque la veo atemporal, no solo en años, sino en estaciones y periodos. ‘La venda’, sin embargo, me evoca inevitablemente un fiestón de pueblo en verano, con los chavales, desfasando, y eso.

    Hasta aquí una nueva lista más, parezco Los40 Principales o Belén Esteban y sus famosos tops en Sálvame. ¿Cuál será la siguiente temática? Prefiero no pensarlo, la verdad. Me gusta sorprender, y que os sorprendáis.

    Y otra cosa. No sé si sabéis que en esta web podéis dejar comentarios. Que no somos unos censores. De verdad. Podéis dejar vuestras opiniones. ¿Os animáis a compartir las canciones eurovisivas que consideráis también veraniegas? Os leo.

    ¡A disfrutar de lo que queda de verano, gente!

  • Temazos que habrían salvado a sus países del fracaso en Eurovisión – Euromovidas

    A continuación, encontrarás una lista de candidaturas que, desafortunada e injustamente, cayeron derrotadas ante propuestas infinitamente peores que ellas en preselecciones nacionales, cuando podrían haberlo hecho mucho mejor en Eurovisión (o al menos, pasar a la final…)

    Sí, soy yo, Carlos Pecharromán. No estás soñando, he vuelto a la web del Movidas. Tampoco he extorsionado a ninguno de mis compañeros para que sean ellos quienes escriban estas líneas, soy yo de verdad, te lo prometo. Han sido bastantes días de ausencia, pero toda espera tiene su recompensa, dicen.

    El caso es que he regresado, cómo no, para derramar un poquito de odio, lo tradicional en mí. ¿Cómo? Os estaréis preguntando. Lo cierto es que me ha costado bastante —los chavales del Movidas no me han ayudado ni soplado nada— elegir un tema del que hablar.

    Viendo el Festival de Eurovisión, todos hemos pensado alguna vez: «otra vez eliminados en la semifinal, si es que tendrían que haber ido con ese otro que estaba en la preselección y que quedó segundo, no saben elegir». Estoy convencido de que a todos nos ha ocurrido, y si no, ya os digo que a mí muchísimas veces. ¡Y os voy a contar algunas de ellas!

    ‘Safari’ – Serena – Rumanía, 2018

    Empiezo fuertecito. Vamos a ver. Como gran conocedor de la música y tendencias rumanas que me considero a mí mismo —viví en Cluj-Napoca allá por los años 2015 y 2016—, me es imposible no iniciar mi lista de injusticias de preselección con la que se dio en el Selectia Nationala en 2008.

    La canción ‘Safari’ de Serena quedó novena y, por tanto, eliminada en la segunda de las semifinales de la preselección rumana. Si bien es cierto que la actuación en directo fue un tanto cuadro y ella no estuvo acertada vocalmente, es un auténtico temazo que podría haber quedado muy bien en Lisboa o al menos, haber pasado a la final. Adjunto el videoclip, con el que se queda uno con mejor sabor de boca.

    ¿Alguien me explica como pudieron ser elegidos The Humans para acudir a la capital portuguesa? ‘Goodbye’ es una canción sosísima, triste, cuya puesta en escena… no sé, no sabría describirla. Undécimos con 107 puntos, quedaron fuera de la final. Nada más que añadir, señoría.

    ‘In or Out’ – Elina Born – Estonia, 2017

    Otra desgracia. E incomprensible, además. Elina Born regresaba en 2017 al Eesti Laul después de haber protagonizado una de las actuaciones más míticas (si no la más) de Estonia en Eurovisión, junto a Stig Rästa en Viena en 2015 con ‘Goodbye to Yesterday’.

    La cantante interpretaba ‘In or Out’, un auténtico temazo que en la primera semifinal de la preselección pasó directamente al clasificar como tercera de diez entre el jurado. Y en la final… ¡boom! ¡Décima y última! Vamos a ver, gente de Estonia, ¿qué pasa? Descartar de forma tan cruel a lo que posiblemente podría haber sido un nuevo éxito del país báltico en el certamen.

    Pues no, Kooit Tome y Laura Põldvere con ‘Verona’, una de las peores canciones que probablemente hayan pasado por Eurovisión. Una auténtica basura. Y claro, decimocuartos en su semifinal, fuera otra vez —como en 2016—, y los lloros. ¡Anda! ¡Moñas, que sois unos moñas!

    ‘Asaj’ – Nilsa Hysi – Albania, 2016

    Vale, aquí traigo un combo porque esta me toca especialmente la moral. El Festivali i Këngës es una de las preselecciones nacionales más esperadas por todos los eurofans ya que se trata de la primera de la temporada eurovisiva. En el año 2016, la ganadora fue Eneda Tarifa con la canción ‘Përrallë’, que posteriormente sería ‘Fairytale’. La misma bazofia, básicamente.

    No puede ser que el país que por tradición selecciona la primera canción de Eurovisión, se decante por una propuesta que, por todos es sabido, va a tener un revamp con el que no va a conseguir absolutamente nada. Todos los años igual, pero este en concreto, terrible. Así la gente no demuestra interés por lo que se viene. Y decimosexta en la semi, pa’ su casa.

    Ese año en el FiK hubo dos candidaturas que claramente lo habrían hecho mejor en el Globen de Estocolmo, y esas son ‘Mermë që sot’ de Aslajdon Zaimaj (de la cual no he encontrado vídeo, lo siento), que quedó en segundo lugar en la gran final, y la maravillosa ‘Asaj’ de Nilsa Hysi, que finalizó en sexta posición en la tabla, y primera en mi corazón, porque menudo temazo.

    ‘Crossroads’ – Satin Circus – Finlandia, 2015

    Momento crítico, que diría Maika Barbero. Lo del UMK finlandés de 2015 es sencillamente inexplicable. ¡Un tema bueno! ¡Uno! ‘Crossroads’ de Satin Circus era lo único que el país de Papá Noel necesitaba para plantarse en la final de Viena. Pero no, a la gente se le fue la pinza y, sobre todo, la mano con el móvil. Y la lio parda.

    Cinco doces del jurado para Satin Circus por solo uno de los Pertti Kurikan Nimipäivät y su ‘Aina mun pitää’ se tradujeron en 2,1% del total de la votación, que de nada sirvió cuando la banda recibió un 36,2% de los televidentes para llevarse el triunfo y acudir al certamen con la canción más corta de toda su historia, y la más horrorosa. ¿El resultado? No digo nada.

    ‘I Don’t Wanna Dance’ – Nikki Ponte – Grecia, 2011

    Probablemente, uno de los reveses más duros que haya recibido en mi vida como eurofan en cuanto a preselecciones. Quizás porque fue el primero, no sé. Yo comencé a ver finales nacionales en 2011, y el Ellinikós Telikós de ese año fue una de ellas. Qué duro.

    Nikki Ponte, con ‘I Don’t Wanna Dance’, tenía todas las de ganar la final… con la primera versión, la del vídeo de presentación de candidaturas. La cantante, muy al estilo Lena Meyer-Landrut —que había ganado el año anterior—, se dedicaba a cantar y bailar sola, con bastante desparpajo.

    Pero lo de la gala fue terrible. ¿Esa versión? ¿Esos atuendos? Virgen santa, qué espanto todo. Y así pasó, que ganaron Loukas Giorkas y Stereo Mike con… esa cosa llamada ‘Watch my Dance’ que no hay por donde cogerla. Folklore malo y rap aún peor, todo junto. 22 puntos por delante de los 19 de Trimitonio con ‘Hamogela’, que también estaba bastante bien y podría haberlo petado en Düsseldorf, y 18 de Nikki. Lo peor es que pasaron a la final y encima quedaron séptimos. Aún no me explico cómo.

    ‘Imperija’ – Esma & Lozano – Macedonia del Norte, 2013

    Lo mejor tiene que ir siempre al final. En este caso, lo más injusto. Y es que para concluir no he escogido precisamente una canción de preselección que es mejor que la que realmente fue a Eurovisión, sino una elección interna que aún a día de hoy duele, y mucho.

    La televisión pública de Macedonia del Norte (por aquel entonces Antigua República Yugoslava…), MRT, presentó a Esma y Lozano con la canción ‘Imperija’. Un temazo. Un señor temazo. Bajo mi punto de vista, no podía reflejar mejor al país balcánico, su música, su forma de ser, no sé. Mira que se poco yo de música macedonia, pero la escuchaba y decía: «son ellos».

    Bueno, pues a los pocos días la cambiaban. ¡La cambiaban por un tema horrible! Al parecer la canción no había causado demasiada satisfacción entre el público local y había habido quejas. ¿Y no hubo quejas de la otra? Venga, hombre, eso no se lo cree nadie.

    ‘Pred da se razdeni’, nombre de la que finalmente viajó a Malmó, era espantosa. Un circo. Yo llego a ser ellos y me niego a interpretar algo así. Penúltima de su semifinal fue, claro, y demasiado bien quedó. Todavía lloro cuando pienso en semejante sacrilegio. No te lo perdonaré jamás, Macedonia del Norte, ¡jamás!

    ¡Hala, para que luego os quejéis de Manel Navarro los que ibais con Mirela! Al menos España tiene su puesto garantizado en la final, pero estos países perdieron una oportunidad de oro para poder pasar a la gran noche del sábado por sus malas elecciones. Con esto, concluyo el primer post de la que sin duda va a ser una serie maravillosa de piezas. ¡Nos vemos!

  • Temazos que habrían salvado a sus países del fracaso en Eurovisión

    Temazos que habrían salvado a sus países del fracaso en Eurovisión

    A continuación, encontrarás una lista de candidaturas que, desafortunada e injustamente, cayeron derrotadas ante propuestas infinitamente peores que ellas en preselecciones nacionales, cuando podrían haberlo hecho mucho mejor en Eurovisión (o al menos, pasar a la final…)

    Sí, soy yo, Carlos Pecharromán. No estás soñando, he vuelto a la web del Movidas. Tampoco he extorsionado a ninguno de mis compañeros para que sean ellos quienes escriban estas líneas, soy yo de verdad, te lo prometo. Han sido bastantes días de ausencia, pero toda espera tiene su recompensa, dicen.

    El caso es que he regresado, cómo no, para derramar un poquito de odio, lo tradicional en mí. ¿Cómo? Os estaréis preguntando. Lo cierto es que me ha costado bastante —los chavales del Movidas no me han ayudado ni soplado nada— elegir un tema del que hablar.

    Viendo el Festival de Eurovisión, todos hemos pensado alguna vez: «otra vez eliminados en la semifinal, si es que tendrían que haber ido con ese otro que estaba en la preselección y que quedó segundo, no saben elegir». Estoy convencido de que a todos nos ha ocurrido, y si no, ya os digo que a mí muchísimas veces. ¡Y os voy a contar algunas de ellas!

    ‘Safari’ – Serena – Rumanía, 2018

    Empiezo fuertecito. Vamos a ver. Como gran conocedor de la música y tendencias rumanas que me considero a mí mismo —viví en Cluj-Napoca allá por los años 2015 y 2016—, me es imposible no iniciar mi lista de injusticias de preselección con la que se dio en el Selectia Nationala en 2008.

    La canción ‘Safari’ de Serena quedó novena y, por tanto, eliminada en la segunda de las semifinales de la preselección rumana. Si bien es cierto que la actuación en directo fue un tanto cuadro y ella no estuvo acertada vocalmente, es un auténtico temazo que podría haber quedado muy bien en Lisboa o al menos, haber pasado a la final. Adjunto el videoclip, con el que se queda uno con mejor sabor de boca.

    ¿Alguien me explica como pudieron ser elegidos The Humans para acudir a la capital portuguesa? ‘Goodbye’ es una canción sosísima, triste, cuya puesta en escena… no sé, no sabría describirla. Undécimos con 107 puntos, quedaron fuera de la final. Nada más que añadir, señoría.

    ‘In or Out’ – Elina Born – Estonia, 2017

    Otra desgracia. E incomprensible, además. Elina Born regresaba en 2017 al Eesti Laul después de haber protagonizado una de las actuaciones más míticas (si no la más) de Estonia en Eurovisión, junto a Stig Rästa en Viena en 2015 con ‘Goodbye to Yesterday’.

    La cantante interpretaba ‘In or Out’, un auténtico temazo que en la primera semifinal de la preselección pasó directamente al clasificar como tercera de diez entre el jurado. Y en la final… ¡boom! ¡Décima y última! Vamos a ver, gente de Estonia, ¿qué pasa? Descartar de forma tan cruel a lo que posiblemente podría haber sido un nuevo éxito del país báltico en el certamen.

    Pues no, Kooit Tome y Laura Põldvere con ‘Verona’, una de las peores canciones que probablemente hayan pasado por Eurovisión. Una auténtica basura. Y claro, decimocuartos en su semifinal, fuera otra vez —como en 2016—, y los lloros. ¡Anda! ¡Moñas, que sois unos moñas!

    ‘Asaj’ – Nilsa Hysi – Albania, 2016

    Vale, aquí traigo un combo porque esta me toca especialmente la moral. El Festivali i Këngës es una de las preselecciones nacionales más esperadas por todos los eurofans ya que se trata de la primera de la temporada eurovisiva. En el año 2016, la ganadora fue Eneda Tarifa con la canción ‘Përrallë’, que posteriormente sería ‘Fairytale’. La misma bazofia, básicamente.

    No puede ser que el país que por tradición selecciona la primera canción de Eurovisión, se decante por una propuesta que, por todos es sabido, va a tener un revamp con el que no va a conseguir absolutamente nada. Todos los años igual, pero este en concreto, terrible. Así la gente no demuestra interés por lo que se viene. Y decimosexta en la semi, pa’ su casa.

    Ese año en el FiK hubo dos candidaturas que claramente lo habrían hecho mejor en el Globen de Estocolmo, y esas son ‘Mermë që sot’ de Aslajdon Zaimaj (de la cual no he encontrado vídeo, lo siento), que quedó en segundo lugar en la gran final, y la maravillosa ‘Asaj’ de Nilsa Hysi, que finalizó en sexta posición en la tabla, y primera en mi corazón, porque menudo temazo.

    ‘Crossroads’ – Satin Circus – Finlandia, 2015

    Momento crítico, que diría Maika Barbero. Lo del UMK finlandés de 2015 es sencillamente inexplicable. ¡Un tema bueno! ¡Uno! ‘Crossroads’ de Satin Circus era lo único que el país de Papá Noel necesitaba para plantarse en la final de Viena. Pero no, a la gente se le fue la pinza y, sobre todo, la mano con el móvil. Y la lio parda.

    Cinco doces del jurado para Satin Circus por solo uno de los Pertti Kurikan Nimipäivät y su ‘Aina mun pitää’ se tradujeron en 2,1% del total de la votación, que de nada sirvió cuando la banda recibió un 36,2% de los televidentes para llevarse el triunfo y acudir al certamen con la canción más corta de toda su historia, y la más horrorosa. ¿El resultado? No digo nada.

    ‘I Don’t Wanna Dance’ – Nikki Ponte – Grecia, 2011

    Probablemente, uno de los reveses más duros que haya recibido en mi vida como eurofan en cuanto a preselecciones. Quizás porque fue el primero, no sé. Yo comencé a ver finales nacionales en 2011, y el Ellinikós Telikós de ese año fue una de ellas. Qué duro.

    Nikki Ponte, con ‘I Don’t Wanna Dance’, tenía todas las de ganar la final… con la primera versión, la del vídeo de presentación de candidaturas. La cantante, muy al estilo Lena Meyer-Landrut —que había ganado el año anterior—, se dedicaba a cantar y bailar sola, con bastante desparpajo.

    Pero lo de la gala fue terrible. ¿Esa versión? ¿Esos atuendos? Virgen santa, qué espanto todo. Y así pasó, que ganaron Loukas Giorkas y Stereo Mike con… esa cosa llamada ‘Watch my Dance’ que no hay por donde cogerla. Folklore malo y rap aún peor, todo junto. 22 puntos por delante de los 19 de Trimitonio con ‘Hamogela’, que también estaba bastante bien y podría haberlo petado en Düsseldorf, y 18 de Nikki. Lo peor es que pasaron a la final y encima quedaron séptimos. Aún no me explico cómo.

    ‘Imperija’ – Esma & Lozano – Macedonia del Norte, 2013

    Lo mejor tiene que ir siempre al final. En este caso, lo más injusto. Y es que para concluir no he escogido precisamente una canción de preselección que es mejor que la que realmente fue a Eurovisión, sino una elección interna que aún a día de hoy duele, y mucho.

    La televisión pública de Macedonia del Norte (por aquel entonces Antigua República Yugoslava…), MRT, presentó a Esma y Lozano con la canción ‘Imperija’. Un temazo. Un señor temazo. Bajo mi punto de vista, no podía reflejar mejor al país balcánico, su música, su forma de ser, no sé. Mira que se poco yo de música macedonia, pero la escuchaba y decía: «son ellos».

    Bueno, pues a los pocos días la cambiaban. ¡La cambiaban por un tema horrible! Al parecer la canción no había causado demasiada satisfacción entre el público local y había habido quejas. ¿Y no hubo quejas de la otra? Venga, hombre, eso no se lo cree nadie.

    ‘Pred da se razdeni’, nombre de la que finalmente viajó a Malmó, era espantosa. Un circo. Yo llego a ser ellos y me niego a interpretar algo así. Penúltima de su semifinal fue, claro, y demasiado bien quedó. Todavía lloro cuando pienso en semejante sacrilegio. No te lo perdonaré jamás, Macedonia del Norte, ¡jamás!

    ¡Hala, para que luego os quejéis de Manel Navarro los que ibais con Mirela! Al menos España tiene su puesto garantizado en la final, pero estos países perdieron una oportunidad de oro para poder pasar a la gran noche del sábado por sus malas elecciones. Con esto, concluyo el primer post de la que sin duda va a ser una serie maravillosa de piezas. ¡Nos vemos!

  • Menuda fiesta con Blas

    Menuda fiesta con Blas

    Blas no cantó, la gente se enfadó, unos singles presentó y todo el mundo se hartó; perdón en las redes pidió y a duras penas convenció.

    Tras la cancelación de Eurovisión 2020 por la crisis del coronavirus, han sido muchas las alternativas al certamen presentadas por las televisiones públicas de los distintos países participantes, así como por los organizadores de las fiestas eurovisivas anuales más importantes.

    Una de ellas, la #PrePartyESatHome, organizada por los compañeros de la web eurovision-spain.com, tuvo que realizarse de forma online por la imposibilidad de hacerlo de forma presencial. Una fiesta en la que estuvo presente Blas Cantó, nuestro representante este año en el festival, pero no como a todo el mundo le hubiese gustado.

    El primer no

    El artista murciano intervino apenas unos instantes en la emisión de la gala en línea para presentar un vídeo sobre la historia del concurso. Sin embargo, no interpretó ‘Universo’, la canción con la que iba a acudir a Róterdam, ni en ese momento, ni en ningún otro, algo que enfureció a los eurofans.

    Bien es cierto que en el cartel del evento web no aparecía el nombre de Blas como uno de los artistas ejecutantes, sino que su rol se limitaría única y exclusivamente a conducir la gala junto a otros cantantes como Barei y Krista Siegfrids, o Víctor Escudero, comentarista del festival para RTVE y miembro de eurovision.tv.

    A pesar de esto, fueron multitud de eurofans los que mostraron su descontento en redes sociales a la finalización de la velada, sorprendidos ante la no aparición del cantante de Ricote. Uno de los miembros del medio organizador publicó que el artista había alegado no tener los medios suficientes para llevar a cabo una actuación a la altura, algo que no pareció convencer a los seguidores más enfervorecidos del eurofestival. Mientras tanto, el principal protagonista de la historia parecía hacer oídos sordos a todo lo que se decía de él.

    Un nuevo golpe

    Lejos de calmarse, el enfado de los eurofans fue a más cuando Blas Cantó anunció un directo de Instagram junto a la también artista eurovisiva Pastora Soler (España 2012) para presentar por primera vez ante los medios su colaboración en el tema ‘Mi luz’ de la cantante sevillana. Si no tenía los medios suficientes para cantar en la #PrePartyESatHome… ¿cómo es que podía hacer un directo de Instagram para esta causa? ¡Bronca!

    Para rematar

    La reacción del eurofanato no se hizo esperar, pero la gota que colma el vaso cayó, y lo hizo después de que Blas volviese a recurrir a las redes sociales para presentar un nuevo single, esta vez junto a la estadounidense Kelly Clarkson. ‘I Dare You (Te reto a amar)’ es el título del tema que desató la ira de los fans de Eurovision, que no podían comprender cómo Blas podía estar haciendo promoción de colaboraciones en temas con otros artistas, pero nada de ‘Universo’, ni del festival, ni de su ausencia en la #PrePartyESatHome, ni de nada de nada.

    Después de anunciar en Twitter que lo que padecía realmente era un problema de ansiedad que no quería dar a conocer por tratarse de una situación difícil e incómoda por la que ya había pasado en ocasiones anteriores, Blas no pudo soportar los continuos ataques de un sector eurofan poco comedido y por qué no decirlo, con muy pocas luces también, que recurría constantemente a los insultos hacia el cantante para mostrar su disconformidad con la situación.

    Esto llevó a Blas Cantó, quien recordemos volverá a ser el representante de España en Eurovisión 2021 tras la aprobación del ente público, RTVE, a cerrar su perfil en la red social del pájaro azul, probablemente con el objetivo de no leer más mensajes dañinos en mitad del duro momento que parece estar atravesando.

    Y por fin se manifestó

    Instagram fue la red social elegida por el cantante murciano para expresar lo que realmente le estaba sucediendo. A través de unas capturas de la aplicación de notas de su teléfono, Blas explicaba por qué no se sentía con fuerzas de cantar ni de realizar ninguna otra actividad promocional relacionada con ‘Universo’ ni con el eurofestival.

    Por el contrario, el exmiembro del grupo Auryn aseguraba estar pensando en el futuro y mediante la frase «y cantaré, cantaré, cantaré», dejaba entrever que volverá con más fuerza para dejar bien alto el pabellón español el próximo año en Róterdam, sede de Eurovisión en 2021.

  • ¿Te gustan estas canciones? A mí, no

    ¿Te gustan estas canciones? A mí, no

    Para abrir la serie de numerosos posts que iré publicando en este maravilloso nuevo espacio, he optado por derramar algo de odio sobre algunas canciones de Eurovisión que, por lo general, agradan a todo el mundo, pero oye, a mí no tanto.

    ¡Hola! ¡Bienvenidos a la recién estrenada web de ‘Eurovisión y esas movidas’! No podía comenzar esta nueva aventura sin dar un poquito de caña. Así soy yo. Así somos realmente todos en el programa.

    Sé que no os va a hacer ninguna gracia que empiece por un tema del 2020, edición que, muy a nuestro pesar, no se va a celebrar por la dichosa crisis del Coronavirus. «Fai rumore» de Diodato, la candidatura que debía portar Italia al Ahoy de Róterdam, es sencillamente un coñazo.

    Sinceramente, no puedo comprender cómo en un festival con una selección musical tan variada como es el de San Remo, pudo ganar semejante bazofia cuando había auténticas joyas. No estoy diciendo que tendría que haber ganado «Musica e il resto scompare» de Elettra Lamborghini, no penséis mal, pero «Andromeda» de Elodie… pues igual sí. Michelle Zarrillo también llevaba, bajo mi punto de vista, un auténtico temazo con «Nell’estasi o nel fango».

    No puede ser que, de 23/24 canciones en liza, entre las tres superfinalistas solo hubiese una decente, «Ringo Star» de Pinguini Tattici Nucleari. Porque «Viceversa» de Francesco Gabanni era otro bodrio… difícil de tragar, ¿eh?

    ¡Hala! Ya me he calentado. ¿Veis? Si es que no se me puede dejar escribir así como así, darme carta blanca a mí es un auténtico peligro.

    Continúo con una propuesta que consiguió cautivar a gran parte del público en el año 2015. «A Million Voices» de Polina Gagarina se convirtió, no sé por qué, en casi un himno. La gente riendo, llorando, todas las emociones habidas y por haber, por lo visto, se desataban cuando escuchaban la melodía y la letra de la candidatura rusa en Viena.

    A mí la sensación que me dio cuando vi a esa señora enfundada en un vestido blanco vaporoso de anuncio de compresas, fue que la pobrecilla lo estaba pasando mal, tenía cara de susto a la par que estreñimiento, no sé, un poco cuadro. ¡Pues con todo y con eso quedó segunda! Alucinante.

    Claramente Rusia se vio beneficiada ese año por lo polémico de su actuación el año anterior con las hermanas Tolmachevy, abucheadas y boicoteadas en cierto modo por el público presente en el astillero danés tras las políticas que acababa de aprobar Putin con respecto a la homosexualidad en el país. Ver a Polina junto a Conchita en la green room… supuso una imagen muy potente en ese momento.

    No digo que eso hiciese que la chavala, que canta como los ángeles, lograse un segundo puesto gracias a eso, pero la canción no tenía absolutamente nada que la hiciese destacar sobre otras muchas que sonaron en aquella edición y que fueron injustamente maltratadas como «I’m Alive» de Elhaida Dani.

    ¡Seguimos para bingo! Y lo hacemos con una canción que quedó tercera en 2011, «Popular» del celebérrimo Eric Saade. Este tema… ¿por qué? Es la basicada pop máxima. Lo peor es que uno busca en las propuestas del Melodifestivalen ese año y tampoco es capaz de encontrar una alternativa decente a esta cosa tan simple, porque el «In the Club» que quedó segundo, era horrible también. En fin, que Suecia ese año pasaba por momentos terribles en el terreno eurovisivo y sorprendió con tal hazaña, que precedería a la victoria de Loreen en 2012 con «Euphoria».

    ¿Qué pasa? Que esto sentó un precedente en el festival y en los años siguientes a la actuación de Saade tuvimos que aguantar a sus homólogos en otros países, tales como Tooji con «Stay» por Noruega en 2012 —de las peores actuaciones que uno puede recordar—, o Ryan Dolan con «Only Love Survives», otro cuadro de comedor.

    Bonus tracks

    Para culminar esta primera columna de opinión, un 2×1. Volvemos a viajar hasta la Rusia de mi amado Philip Kirkorov para hablar de un íntimo amigo suyo y de dos canciones producidas por su persona. Sergey Lazarev representó a la nación más grande del planeta con «You’re the Only One» en 2016 y con «Scream» en 2019, cosechando dos terceros puestos. Y demasiado me parece.

    Maravillados, atónitos, de pasta de boniato afirmaron haberse quedado los eurofans al escuchar la primera de las candidaturas de Lazarev, un tema que, si bien está construido de forma adecuada, se reprodujo en el Globen con una puesta en escena calcada a la de Bielorrusia 2007 con Koldun y «Work your Magic» —también de Kirkorov— mejorada gracias a las tecnologías existentes en aquel momento. Es decir, copiarse a uno mismo, ¡válgame!

    De la otra, poco más que decir que una auténtica decepción. Ver a Sergey cantando el tipo de canción que es «Scream» —por no hablar del videoclip que, aún a día de hoy, sigo sin entender qué relación guarda con el tema—, la puesta en escena de Tel Aviv con el cargamento de espejos de Ani Lorak que Tamara Todevska supo aprovechar —¡y sin espejos! —.

    No me gusta usar la palabra sobrevalorado, pero en este caso no me queda más remedio, pues un producto que veo inflado por el público y que no llega realmente a transmitir, es artificial, hecho para aniquilar al rival… sin éxito, afortunadamente.

    Hasta aquí mi primera incursión en esta, la nueva web del Movidas que de todo corazón espero y deseo que disfrutéis tanto o más como nosotros haciéndola. Un trabajo de muchos meses, alentado, todo hay que decirlo, por la gran acogida que ha tenido nuestro podcast en tan pocos meses.

    ¡Gracias!