“Estamos unidos y somos imparables”. Con estas palabras aceptaba Conchita Wurst el micrófono de cristal en Copenhague. El alter ego de Tom Neuwirth marcó la diferencia en aquel festival. De hecho, 2014 es un escenario perfecto para analizar cómo afecta la cultura de la cancelación a los participantes en Eurovisión.

Conchita Wurst, la estrella de Eurovisión 2014

¿Qué es la cultura de la cancelación?

La cultura de la cancelación nace para poner sobre la mesa problemáticas silenciadas y cómo personas que ostentan posiciones de poder inciden en ellas. En el ámbito eurovisivo, esto se traduce de manera sencilla: la lupa que observa a los representantes y otras figuras relevantes trasciende lo musical.

Por resumirlo de alguna manera: el señalado por la cultura de la cancelación es responsable de los actos por los que se le acusa, lo cual cuestiona su estatus como víctima.

Las declaraciones homófobas de Aram MP3

Aram MP3, primer "afectado" por la cultura de la cancelación en Eurovisión.
Aram MP3 fue el principal favorito en 2014.

La narrativa de Eurovisión 2014 trascendió del mundo eurofan como pocas veces lo ha hecho, más allá de memes o actuaciones. Conchita tuvo buena parte de “la culpa”, pero su historia frente al público habría quedado incompleta sin Aram MP3.

El representante armenio dejó claro durante una entrevista que a él no le hacía mucha gracia la austriaca. “Si queréis saber mi punto de vista, cuando paso al lado del parque Kom aygi (lugar de cruising en el centro de Yerevan) acelero el coche. En el caso de Conchita intentaré de alguna manera soportarlo”.

Eurovisión y el fútbol tienen muchas semejanzas, entre ellas el alto nivel de implicación que los fans adquieren con los representantes. No es necesario que sean de su propio país, simplemente que las historias que cuenten de alguna u otra manera conecten con ellos. Como sucede en cualquier evento altamente mediatizado, a fin de cuentas, la narrativa siempre acaba pesando en el devenir de los resultados.

La reacción de Conchita no tardó, pero frente a un discurso cómico por parte de Aram MP3, la respuesta de Wurst comenzaba a cimentar el discurso que finalmente pronunciaría en el B&W Hallerne. “A causa de la discriminación que tuvo Tom en sus años jóvenes, el creó a Conchita, la Dama Barbuda, como una declaración. Una declaración de tolerancia y aceptación – no es una cuestión de apariencias, es una cuestión de humanidad”.

El encuentro entre Conchita y Aram MP3

Él era el favorito de las apuestas y ella no comenzó a coger carrerilla hasta la semana de ensayos. Sin embargo, Conchita Wurst sobrepasaba ampliamente a Aram MP3 a nivel mediático.

Y la polémica no es buena compañera cuando tienes el micrófono de cristal a escasos centímetros. El encuentro entre ambos representantes se celebró en Amsterdam, en el marco de la PreParty. A pesar de esto, no parece que a Aram le hiciese especial ilusión.

Conchita y Aram MP3 hacen las paces en Amsterdam

El legado de Aram MP3 en Eurovisión: la cultura de la cancelación

Seamos sinceros, Conchita Wurst no ganó Eurovisión 2014 por las declaraciones del armenio. De hecho, podríamos incluso discutir que ganase por la barba: la actuación estaba medida al milímetro, con algunos momentos icónicos en el plano de la realización y un directo cuasi perfecto.

Pero como sostenía al principio del artículo, la polémica con Aram comenzó a construir un marco narrativo perfecto para que los medios de comunicación de la Europa occidental pusiesen el ojo en ella. Una historia digna de contar con un villano bien claro desde las fases más tempranas y que acaba con el mejor final posible.

El recuerdo de Aram MP3 en la comunidad eurofan, desde entonces, no es excesivamente grato. De hecho, es uno de esos casos en los que necesitas plantearte separar la obra del artista para poder valorarla en condiciones. Este es el mismo problema que estamos experimentando con JK Rowling los que somos amantes de Harry Potter: ¿cómo valoramos una obra que ha sido fundamental en nuestras vidas, cuando la autora está soltando barbaridades absurdas cada dos por tres?

La cancelación de Vincent Bueno

Vincent Buento, representante de Austria en 2020 y 2021.
Vincent Bueno, representante de Austria en 2020 y 2021

Francamente, cuando comencé a preparar este artículo tenía claro cuál sería mi defensa: la cultura de la cancelación es mala. Pero cuando he indagado al respecto, he entendido el valor que tiene poner de relieve cuando una figura pública se equivoca.

De lo que sí tengo la sensación es de que se aprovechan demasiadas coyunturas para cancelar a gente a la mínima de cambio. Una declaración inoportuna, un fallo, y ya tienes que lidiar con las etiquetas durante todo el camino. Y todos los que somos fans del festival sabemos que el camino no acaba cuando pisas el escenario, los resultados no son más que la primera piedra.

Cada caso es un mundo y, a fin de cuentas, no creo que podamos analizar la situación de Aram MP3 en 2014 de la misma forma que la de Vincent Bueno en 2020. De hecho, el caso del austriaco no ha llegado a mayores porque en ningún momento tuvo en la frente la etiqueta de favorito, por lo que muchos eurofans se olvidaron de sus declaraciones con el paso de los meses.

¿Quiero decir con esto que haya que ir corriendo a cancelarlo de nuevo? Obviamente no, pero sí que es cierto que tendrá que llevar a cabo un trabajo de relaciones públicas brutal si no quiere que la polémica vuelva a surgir en su camino de Rotterdam 2021.

Así que solo me queda una pregunta por lanzar: ¿qué le queda a alguien después de ser cancelado? ¿Hay posibilidad de redención?

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